LA VOZ DEL POETA A SU PUEBLO
Sueños, soñé, de ideales me vestí;
y de la poesía,
hice mi máxima expresión –
soy levantado del suelo,
y en mis pensamientos invertí.
Del sueño, pasé a la acción y al grito;
y en el verso
cantado, aligeirei mi apologia –
correcto de que vendrá el día,
en que no seremos más un atrito.
Tuve sobre mí, frívolas desilusiones;
que ni el poema,
fue capaz de se desvincular a tiempo –
pero como yo soy hecho de aliento,
corrompí todas las falsas sensaciones.
Y en la mente creé nuevos paradigmas,
donde la libertad,
asume papel más que conceituado –
y ahora que estoy apaciguado,
no hay prejuicios ni estigmas.
En sueño, soñado, un día soñé,
un Mundo bueno,
para todos nosotros, sin hierros o algoz –
y que el poeta, de todos fuera la voz,
casca del sueño, que libre descasquei.
Y por todos los pueblos, alegre distribuye,
Herramientas en la mano;
y les enseñé, que el sueño es posible –
si el sueño advir de un ideal passível,
de hacerse realidad, al que contribuye.
Jorge Humberto
21/02/11



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